El final del reinado de don Juan Carlos ha resultado muy convulso. Jamás imaginó el soberano que las cosas irían tan mal dadas que tendría que abdicar, pues siempre creyó que los Reyes mueren en su cama. Así las cosas, lo sucedido supuso todo un varapalo emocional. El protagonista estaba preparado para todo, menos para renunciar al cargo.

Y una vez relegado al eufemismo de Rey Emérito, don Juan Carlos se sumergió en la vida de lujo y placer que durante años se silenció. Lejos de observar discreción, sus andanzas de bon vivant, misteriosamente, acaban reflejadas en los medios. Quizás sea su venganza, de otro modo no se entiende que dé la razón a quienes pedían su cabeza a gritos, según recoge ESdiario.

Hay quien asegura que don Juan Carlos ha amasado una gran fortuna durante los años que fue Jefe de Estado. En este sentido, difícil saber a cuánto asciende el montante de la misma porque jamás se ha proporcionado dato alguno. Sea como fuere, se supone una cantidad importante. Tan solo hay que ver que es él quien corre con los gastos escolares de los cuatro hijos de la infanta Cristina, a la que, además, insufla dinero en sus cuentas para que pueda seguir disfrutando de una vida de princesa en su exilio dorado de Ginebra.

Los amigos del Rey Emérito siempre han sido un problema. Por supuesto, no todos, pero algunos están bajo sospecha. Fue el caso de Manuel Prado y Colón de Carvajal, el conseguidor real más efectivo de todos los tiempos. Acabó en la cárcel, donde escribió unas memorias que aseguran eran pura dinamita. Sin embargo, las mismas fueron reducidas a cenizas.

Fuente: Periodista Digital / ESdiario